dimarts, 10 de juny de 2008

Aprendre llengües en línia

La veritat és que no he tingut gaire experiència en aprendre llengües en línia. La primera vegada que vaig utilitzar programes on-line per aprendre o practicar una llengua va ser per preparar-me per fer un examen, el Toefl. Aquest examen el vaig haver de fer per poder fer l’erasmus als EUA, ja que es necessitava una puntuació mínima per poder anar a la universitat. L’examen era per ordinador i aquesta aplicació oferiria exercicis similars als que apareixien a la prova i et donava la nota aproximada, així podies saber si valia la pena o no presentar-te a l’examen. Estava bé.

Pel que fa a l’alemany una vegada la professora no podia venir a classe i ens va preparar un xat molt similar al que férem a ensenyament de llengües. El que passava es que ella ens proposava preguntes o els típics temes com quins esports practicàvem, quina era la nostra ciutat preferida i entre tots ens anàvem fent preguntes com en una conversa, és clar, tot en alemany. La veritat és que era bastant divertit perquè si alguna paraula no la sabíem, l’escrivíem en la nostra llengua i al final l’alemany que utilitzàvem es basava en el code-switching,

Per altra banda, també he utilitzat programes en línia per millorar el català, ja que a internet es poden trobar molts recursos relacionats amb els diferents certificats. La veritat és que m’agrada bastant aprendre llengües en línia, ho trobo bastant entretingut i ràpid. Però també considero que el paper del professor és imprescindible, sobretot si tens algun dubte

Avaluació

La meva experiència amb l’avaluació és complicada i variada, complicada perquè algunes vegades no ens hem dut massa bé, i variada perquè se m’ha avaluat de moltes maneres diferents i tenint en compte molts aspectes diversos. Pel que fa als enfocaments de l’avaluació, crec que n’he experimentat de tots els tipus. Mentre que a la primària i a la secundària era una mescla, ja que es volien aconseguir uns objectius, però també es valorava que l’alumne progressés. A l’ESO es feia una avaluació continuada, i era mel perquè si aprovaves el darrer trimestre i els altres suspenies, et quedava aprovat.

A l’escola el que utilitzàvem quasi sempre era una avaluació qualitativa, mentre que a la universitat és més quantitativa. L’autoavaluació és el sistema avaluatiu que menys he fet servir, el que sí que em va passar era que a religió el professor, que era capellà, ens demanava que ens poséssim la nota respecte al que nosaltres trobàvem, si ens sabíem les paràboles, si ens portàvem bé… però després ell deia que n’opinava.

La majoria de proves que he fet han estat proves d’aprenentatge, assoliment o competència, tot i que també n’he fet diagnòstiques. A l’escola fèiem “proves inicials” per saber com anàvem a començament de curs, i també he fet proves d’adscripció sobretot en escoles d’idiomes.

En les classes d’anglès de l’institut l’instrument per excel·lència era l’examen on apareixien diversos exercicis fotocopiats del llibre pel professor, que normalment feia un collage i al final havies de fer una redacció. També recordo que cada any un parell d’amigues ens presentàvem a l’Institut Lul·lià per fer l’examen d’anglès. L’examen constava d’un seguit de proves i la final era l’oral que tothom temia moltíssim. Recordo que tots esperàvem en un passadís, (allò pareixia una nominació d’OT) quan sortia un home hi deia qui havia de passar, els “no-nominats” respiràvem airosos fins que tornava aparèixer aquell home i deia el teu nom. També vaig tenir un professor que si no contestaves en bolígraf vermell les preguntes de l’examen, no el podies entregar .Cinc minuts abans de la prova els bolígrafs vermelles es cotitzaven al preu del petroli.

La veritat és que he patit moltes avaluacions, massa pel meu gust.

dissabte, 31 de maig de 2008

Sort que d'ensenyament no tenim examen (per riure una miqueta més!)

Los exámenes en 20 etapas

Estudio científico real.

1.- Llegada (demasiado temprano) al lugar del examen.

2.- Repaso compulsivo y totalmente infructuoso de los apuntes.

3.- Fase de cachondeo nervioso pre-examen.

4.- Entrada atemorizada al aula donde va a perpetrarse el examen.

5.- Reparto de los folios para el examen ("¡¿Cinco folios?!" dicen algunos)

6.- Reparto de las hojas de preguntas ("En algo tan pequeño no pueden caber muchas preguntas" dicen algunos infelices).

7.- Vuelta de la hoja y descubrimiento de que usa un tamaño de letra 5 o más pequeño.

8.- Carcajada histérica.

9.- Resoplidos varios y llevadas de manos a la cabeza automáticas.

10.- Descubrimiento de que con lo (poco) que se recuerda no se puede contestar ni a la mitad de las cuestiones.

11.- Intentos vanos de copia (con el subsiguiente descubrimiento de que el de al lado tiene menos idea que tú).

12.- Fase de derrumbamiento, desesperación, impotencia y espera (ya que está feo entregar el examen tras solo diez minutos).

13.- Entrega del examen y huida del lugar del crimen.

14.- Fase de cachondeo nervioso post-examen.

15.- Fase de exclamación de palabras soeces ("Man metío la pisha", "me clavaron", y demás).

16.- Comparación de resultados (comprobando que no hay dos personas con las mismas respuestas, o mucho peor: todos coinciden menos tú). {-típico-}).

17.- Fase de consulta compulsiva de los apuntes (cuyo único resultado es empeorar el estado de ánimo del consultante).

18.- Fase de declaración de principios: "Ya no voy más a... (Teories sobre la traducció, GAD, Morfosintaxis computacional...)"

19.- Fase de negación ("¿Examen? ¿Qué examen? Yo no he hecho ningún examen").

20.- Fase depresiva post-traumática y elaboración de planes para eliminarla: -"Necesito pegarle a alguien"

frases que no hay que decirle nunca a un universitario (per riure una miqueta!)

“No te preocupes, ¡seguro que a la próxima apruebas!”: Sabemos que no es verdad, sabéis que no es verdad… ¿POR QUÉ LA DECÍS?. Es un insulto a nuestro estado emocional tratar de animarnos con semejante frase falsa. Es mejor el silencio, no os preocupéis, sabemos que no nos comprendéis, así que no hace falta que os esforcéis porque será peor.

“¿Qué tal el examen?”: MAL, el examen MAL, asqueroso revuelveheridas. Obviamente el mes que me he tirado estudiando no ha evitado que me suspendan cruelmente… ¿Para qué preguntas?. ¿Para disfrutar de mi miseria?. ¿Para decir “No te preocupes, ¡seguro que a la próxima apruebas!”?. No se pregunta, lo único que puede ayudarnos a salir del boquete es dinero y chocolate. Si no estáis dispuestos a ofrecernos nada de eso, manteneros alejados y no os regodeéis en nuestro infortunio.

“¿Pero no has acabado la carrera todavía?”: Vamos a ver, cuando terminemos la carrera os enteraréis, el mundo se enterará. Nos pondremos nicks en el Messenger con tantos emoticonos felices que dolerán los ojos, lo publicaremos en el periódico, en el BOE, haremos una gran fiesta, definitivamente NO LO ESCONDEREMOS. Así que no nos preguntéis si hemos acabado la carrera cuando la respuesta es obviamente no. Eso no hace más que darnos aún más ganas de suicidarnos o de meternos a jardineros o algo por el estilo.

“Pero, ¿tan difícil es?”: No, que va. Está tirado. Yo es que disfruto hipotecándome medio pulmón para pagar la matrícula cada año y dejando que me torturen mediante exámenes y apuntes todo el año. PUES CLARO QUE ES DIFÍCIL. Es tan difícil que vuestra mente pagana es incapaz de comprender los niveles de dificultad y abstracción absurda a los que puede llegar un cerebro humano. No respondo de mí como otro estudiante ponga en duda la dificultad de una carrera, sea cual sea, hasta Magisterio o Filosofía tendrán su dificultad, porque para estar todo el día en la cafetería o ir fumados, debe ser porque de continuo, o en un estado normal, las clases no son soportables.

“¡El hijo de Fulanita se hizo la carrera en 4 años justos!”: BIEN POR EL HIJO DE FULANITA. Tirémosle cacahuetes y bailemos a su alrededor. También hay gente que no la acaba nunca, y no vemos a nuestros padres diciéndonos cada día “Qué orgulloso estoy de ti, hijo, que aún no te has dado cuenta de que no vales para esto”. Nada de comparaciones, porque entonces podemos mencionar a ese compañero nuestro que se sacó como pasatiempo no sé qué mientras cursaba la carrera… A ver qué humilla más a quien.

Silencio incómodo producido tras la pregunta: “¿Por qué curso vas?”: Di algo, tonto, Tú has preguntado. ¿Tú objetivo era reírte de nosotros y jactarte de que estás sacando no sé qué y a año por curso?. Porque no falla, el silencio incómodo siempre se rompe con “¿Pero cuántos años llevas en la carrera?”. LOS QUE SEAN IMBÉCIL. Y que sepas que cada año es como un horrible infierno en el que te clavan cristales en el corazón y te arrancan las uñas con unas tenazas… ¡Y AGUANTO AHÍ!. Así que no te atrevas a juzgarme.

“Lo que estudio también es muy difícil. Sólo tienes que estudiar más”: Oh, sí, tu examen de cómo abrir el bote de Nocilla supera con creces el temario de asignaturas como: “Pragmática y Semántica computacional”, “Teoría y práctica de la traducción”, “Gads”, “Fonética y Fonología”. Es que es muy duro que te hagan exámenes parciales que te quitan temario y te hagan media con el final… Buf… Qué complicado lo tuyo, ¿eh?.

Será eso, que no estudio; los exámenes apiñados en una semana, los temarios imposibles de los que ni los profesores tienen idea o las preguntas trampa para pillarte si no eres el hijo de Fulanita son meras distracciones de la verdadera realidad: ESTUDIANDO SE APRUEBA, ¡NO TE LO CREES NI TÚ!.

Bueno, esto ha sido todo. Como es una guía básica no hemos querido incluir frases también muy célebres como “El profesor no será tan malo como crees”, porque entonces no acabamos hasta mañana… Que quede claro:

¡¡¡LAS CARRERAS SON DIFÍCILES, DEJARNOS EN PAZ Y A NUESTRO RITMO!!!

diumenge, 18 de maig de 2008

mètodes, mètodes, mètodes...

La veritat és que durant la meva vida com a estudiant mai m’havia plantejat que hi hagués metodologies o, més ben dit, que cabés la possibilitat de que els meus professors escollissin una metodologia o una altra en les seves classes. Mai ho havia pensat. L’altra dia parlava amb una companya sobre si realment hi deu haver una metodologia adequada per ensenyar a alumnes de quart d’ESO que ja estan cansats d’estudiar i passen de l’assignatura. I me’n vaig adonar que ser professor no és només escollir una metodologia o una altra, sinó més difícil, aplicar-la.

Els meus professors van escollir diferents metodologies perquè jo aprengués idiomes. En les classes de llatí i grec clarament es tractava de classes basades en la metodologia gramàtica-traducció. En aquestes classes la majoria dels exercicis que fèiem eren traduccions de textos i oracions sobre les cultures llatina i grega, escrites en un llenguatge formal i literari. Pel que fa al mètode directe, un estiu vaig anar un mes a Anglaterra a aprendre anglès i les classes van ser molt orals, és a dir, ens feien parlar entre nosaltres, ens ensenyaven cançons que havíem d’aprendre de memòria...

L’enfocament oral i situacional en què s’inicia l’aprenentatge amb oralitat crec que mai l’he utilitzat, però seria interessant ja que en totes les llengües que sé on menys tinc problemes és a l’oral. Respecte al mètode comunicatiu, trobo que aquest mètode és molt interessant i crec que és el que vaig fer servir en l’aprenentatge del català. En les classes català sovint ens feien adoptar situacions reals com escriure una carta per fer reclamacions, sol·licituds...

En referència als treballs per projecte, en anglès cada any publicàvem una revista que fèiem entre tots i en alemany vam fer un curt. Aquestes classes van ser mel, ens vam divertir molt i a la vegada vam aprendre bastant. Aquest mètode va resultar molt eficient, i també el mètode d’immersió lingüística. Quan tenia dotze anys vaig estar un mes aprenent anglès a un llogaret de Conca on només es parlava anglès, va ser una experiència magnífica.

divendres, 9 de maig de 2008

quin punt de vista psicològic és millor quan aprenem una llengua???

Durant la meva vida com aprenent de llengües, he passat per molts mètodes i teories diferents. Recordo que, sobretot les llengües catalana i castellana, les vaig aprendre mitjançant una teoria psicològica conductista amb exercicis repetitius i copiats, com els típics dictats que després havíem de corregir i copiar deu vegades les errades. No obstant això, no m’agradaria generalitzar perquè crec que normalment no hi ha hagut una llengua que sempre se m’hagi ensenyat mitjançant una sola teoria. Depenent del professor i del que ha d’ensenyar, aquest deu utilitzar una teoria o una altra, no?

A mi sempre em van resultar més atractives les classes com menys sabia la llengua, és a dir, jo recordo que les classes de català amb l’essa sorda per amunt i l’essa sonora per avall, eren molt més avorrides que les classes d’alemany en les que inventàvem conversacions i situacions divertides, fèiem mini teatres i murals. La interacció amb els companys a mi sempre m’ha semblat molt més atractiva, així com, els exercicis en grup i les classes dinàmiques on cadascú dóna la seva opinió. Crec que els professors haurien de promoure aquest tipus d’activitats que giren entorn de les teories socioconstructiva i cognitivista, però també entenc que alguns temes o ensenyances no es poden ensenyar d’aquesta manera.

Per altra banda, jo sempre he estat bastant tímida i odiava quan ens obligaven a sortir a la pissarra o a xerrar en veu alta, per aquest motiu valoro molt l’humanisme que promou que ningú sigui obligat a intervenir i que destaca la importància de crear vincles afectius entre els aprenents amb la finalitat de crear un bon ambient a l’aula.

Suposo que tots els mètodes psicològics tenen els avantatges i desavantatges i que el millor és utilitzar-ne un o l’altre depenent de tots els factors: tipus d’alumnes, temes, objectius, finalitats... El que trobo molt positiu és que de cada vegada més el professor es preocupa no només de què l’alumne aprengui, sinó també de què gaudeixi aprenent. Opino que això és perfecte perquè així l’alumne va amb més predisposició i més ganes a classe.

dimarts, 6 de maig de 2008

el paper del professor

Suposo que com tots vosaltres la meva experiència amb l’ensenyament de llengües va començar a l’escola, a parvulari però jo quasi no me’n recordo. Quan aprenia castellà o català no sentia que aprengués una llengua, sinó que em pareixia que aprenia a escriure, a llegir, a fer redaccions... com si la llengua formés part de mi. Per aquest motiu, el primer cop que vaig notar que m’ensenyaven una llengua va ser el dia de la primera classe d’anglès. Recordo que va ser mel! Només fèiem els colors, els dies de la setmana, els nombres i activitats manuals... m’encantava. Crec que aquell any em vaig “enamorar” dels idiomes. La mestra era molt jove i simpàtica i quan vaig arribar a casa després del primer dia li vaig dir a ma mare que volia ser professora d’anglès. Pareixia súper divertit estar tot el dia classe amunt classe avall fent murals per penjar a la paret, dibuixos i poca cosa més. Tot el contrari que els professors de castellà o de matemàtiques sempre amb les multiplicacions i amb els dictats!

Van passar els anys i l’anglès em seguia agradant però no tant com aquell primer dia, és clar, el primer dia jo no sabia que després dels colors i els nombres vindrien els temps verbals, els phrasel verbs, les passives... A l’ESO vaig començar alemany, la meva professora era una dona casada amb un alemany, que sabia defensar-se però que mai estava segura del gènere de les paraules, que no ens sabia explicar res més que el present i que tenia molt mal geni. Era la típica professora que sempre es queixa del seu sou, dels seus alumnes... Les classes eren molt avorrides i d’alemany no en vaig aprendre gens. En canvi, la professora d’anglès d’aquells anys eren una crack, sabia un munt d’anglès, havia viscut a Nova York i a tots ens encantaven les seves històries i anècdotes. Na Neus va ser qui em va animar a fer traducció, anar a Barcelona, conèixer gent i la veritat és que li agrairé sempre.

Crec que a l’hora d’ensenyar hi té molt a veure el professor (després de l’alumne, és clar). És molt important la manera com se’t presenta la matèria, les activitats, les tasques. A tots ens ha passat que ens hem matriculat en una assignatura que semblava molt interessant i quan el primer hem conegut el professor o la seva metodologia, ens ha decepcionat bastant. A veure si hem aquesta assignatura tenim sort!!!